EXPUESTOS EN EL AULA

Una lectura crítica de "Vestidos en el aula. Guía educativa sobre diversidad afectivo sexual"* 24.09.2016 19:34

/Por Andrés Núñez Leites/


No haré una revisión exhaustiva, sino que me detendré en los puntos que llamaron mi atención, para compartirlos con ustedes, mis amables lectores. Reocomiendo encarecidamente la lectura del documento original aquí: http://www.inju.gub.uy/innovaportal/file/12819/1/vestidos-en-el-aula-guia-educativa.pdf


1. El proyecto tiene un propósito loable, que comparto: "establecer más diálogo sobre la temática de la diversidad sexual y de género" y promover la tolerancia y la integración de las personas que no se ajustan "lo suficiente" al modelo de sexualidad y afectividad tradicional, signado por la división binaria hombre/mujer y la consiguiente asignación de roles.


2. La publicación aporta información útil para los docentes. En el plano jurídico, se hace una interpretación de los períodos de la legislación referida a las minorías sexuales, que se dividen en tres: el período represivo/patologizador hasta 1934, el de la tolerancia hasta 2005 (inclúyese aquí la Ley Antidiscriminación) y el de la "restitución de igualdad" a partir de 2005. Se recorren también las normas jurídicas que protegen el derecho a la libre expresión de la diversidad sexual y el derecho de los niños y adolescentes a una educación sexual.


3. Luego se hace una interpretación cuestionable respecto a la evolución del sistema educativo durante la "era progresista". Allí se sostiene que las reformas iniciadas por Rama en 1995 se acoplan al neoliberalismo, mientras que las políticas posteriores a 2005 tienen un sentido universalista y estatista. En realidad nada de lo hecho avala esa visión auto-complaciente de la izquierda uruguaya, según la cual el período de 2005 a la actualidad implicaría un quiebre con el neoliberalismo: no sólo la política económica continuó trabajando "para el lado de la oferta", en favor de la apertura, conteniendo con deuda pública el tipo de cambio, sino que la política educativa apuntó a la privatización con leyes de devolución de impuestos contra la donación a instituciones privadas, a la generación de una millonaria estructura paralela para el Plan Ceibal (que al estilo MECAEP escapa al control de los Concejos). Pero si además vamos al plano pedagógico, si bien hubo cierto reflujo, no desde el nivel del gobierno sino desde los cuerpos docentes durante el primer gobierno de izquierda, que llevó a la elaboración del universalista y contenidista Programa del CEIP, luego se va ahondando la presión empresarial y de los técnicos de la izquierda empresarial en favor de la pedagogía neoliberal, que alcanza su clímax en las propuestas anti-contenidistas de Filgueira y Mir, que proponen someter la enseñanza conceptual de las disciplinas a competencias cognitivas y sociales que, casualmente, armonizan con la demanda de competencias laborales que hacen las Corporations. Esta interpretación pro-progresista de los autores de la guía impide ver que las temáticas referidas a Derechos Humanos ya venían institucionalizándose durante los gobiernos neoliberales de los 1990 y que reformas institucionales tales como los "Consejos de Participación Escolar" tienen una intencionalidad de control social de la institución escolar y reducción de la participación popular vía institucionalización. Ahora, así como las Escuelas de Tiempo Completo y la degradación conceptual de la enseñanza del ciclo básico de Secundaria como solución (hoy sabemos que falaz) para la exclusión de los pobres, casi todo lo hecho por los gobiernos neoliberales de izquierda y de derecha, no surge de los aportes "de la sociedad civil organizada" como quieren los autores de la guía, sino que viene prescrito en los planes de reforma económica y social de los organismos financieros internacionales, que articulan frente a los Estados los intereses de las Corporations internacionales.


4. Se define, desde el discurso oficial del Estado, los conceptos de "sexualidad", "educación sexual", "identidad sexual" y "género". Se adopta una perspectiva historicista que comparto: así, el género como construcción cultural que asigna diversos roles a los individuos humanos según sus peculiaridades biológicas. También continuación se listan los contenidos programáticos del CEIP en Educación Sexual.


5. La oposición armario/orgullo, si bien es compartible, tiene una limitación, que es el hecho que no debe descartarse la posibilidad de considerar como un derecho de los individuos mantener una sexualidad oculta (específicamente el sexo de sus parejas sexuales, así como también la frecuencia y modalidad de vínculos), ello, entre otras cosas, no sólo por el alto costo social de la asunción de una identidad minoritaria vinculada a la sexualidad, sino por el hecho que esa misma asunción es en sí cuestionable. Es Foucault quien en su momento alerta sobre el paradójico efecto de control social implícito en la idea de la "liberación sexual", pues en lugar de liberar la plasticidad y la multiplicidad de devenires personales, los confinaba a una "identidad sexual" y hacía que el sexo los hablara y los regimentara de acuerdo a una biopolítica. Lo que es específicamente cuestionable es el lugar preponderante que el Estado y su discurso médico otorgan a la sexualidad y el sexo, que lejos de ser naturales, son una construcción cultural encima de las pulsiones naturales. Una posición libertaria en estos asuntos iría de la mano de la desexualización de las personas y de la dilución -en lugar de la reafirmación identitaria- de los géneros. Es pensable, en un horizonte de respeto e integración de la diversidad humana, que las identidades sean poco idénticas, es decir, plásticas, variables.


6. "La ventana de Johari" es una técnica para mejorar el autoconocimiento del grupo, que puede llevar a mejorar su relacionamiento, blanqueando las zonas oscuras que cada integrante preserva del grupo y que muchas veces funcionan como obstáculo para una sociabilidad donde todos se sientan cómodos y seguros. Sin embargo, la preservación de zonas de intimidad (que en la dinámica se denominan "área ciega" y "área oculta") cumple también una función como sustento del "yo" de cada integrante, en la medida que el control de lo que se quiere mostrar en público también hace a la independencia de la persona. La propuesta presiona a los estudiantes individualmente para que muestren su intimidad y grupalmente para que pongan en palabras lo que suponen de la intimidad de cada individuo. Si bien en la guía se aclara que la dinámica no está enfocada en que cada uno devele los secretos de su afectividad y sexualidad, en tanto suelen ser, precisamente la zona de disputa entre lo público y lo privado, sobre todo entre niños y adolescentes, es muy probable que aún correctamente aplicada, la dinámica derive en la explicitación de esa intimidad. ¿Es necesario para el funcionamiento grupal? ¿Es siquiera posible la transparencia del individuo frente al grupo? ¿Es deseable que cada niño o adolescente sea expuesto en aspectos de su subjetividad que -máxime a esas edades- están lejos de la seguridad o la consolidación identitaria? ¿Caduca aquí el derecho a la intimidad en nombre de la asunción identitaria sexo-centrada? A estos riesgos de la técnica bien aplicada hay que agregar los riesgos de la mala aplicación de la técnica, por parte de docentes que no necesariamente tengan experiencia en el manejo de la misma, de lo cual puede redundar una estigmatización aún mayor de quienes en su vida afectiva y sexual manifiestan tendencias diferentes a la heteronormatividad, en la medida que la información que, por auto-protección, permanecía oculta o semi-oculta, pasa a ser pública.


En síntesis: si bien comparto la intención aperturista e integradora de la propuesta, creo que el mecanismo elegido es cuestionable, porque implica colocar al Estado en el rol de árbitro y guía de la intimidad sexual, "hacer hablar al sexo" de los estudiantes y exponer públicamente su intimidad, y reforzar el dispositivo de la sexualidad como anclaje identitario y punto de apoyo para el poder biopolítico del Estado.


* Freitas de León, Parinabú, "Vestidos en el aula. Guía educativa sobre diversidad afectivo sexual", Llamale H, 2011, Montevideo.