VIOLENCIA EN EL TRANSPORTE PÚBLICO DE MONTEVIDEO

01.05.2013 23:36

/Por Andrés Núñez Leites/


No puede ser. Esta situación es insoportable. Las autoridades tendrían que hacer algo. No puede ser que la sociedad siga rehén de unos pocos violentos que quieren atacar nuestros valores más sagrados. ¡Hay que poner mano dura! La violencia en el transporte es un hecho que tiene que terminar. ¿Cuántas víctimas más serán necesarias para que alguien haga algo? ¡Hay que parar definitivamente a esos violentos desgraciados que no piensan en nada, no piensan en las personas agredidas, no piensan en las familias de las personas agredidas, no piensan en su propia dignidad, no piensan en la imagen que ofrecemos de nuestra sociedad al mundo! ¡Ya no hay moral!


El otro día, por ejemplo, yo estaba en la parada de Bartolomé Mitre y Cerrito. Pasaron tres ómnibus y sus choferes no quisieron levantar a un hombre que les hizo seña para que se detuvieran. Éste se dio media vuelta y me dijo con una indignación de muchas generaciones:


- Deben ser racistas...


Yo le contesté:


- Y clasistas, seguramente.


Porque además de negro, el hombre era notoriamente pobre. Al final pudo subir cuando una mujer blanca, con uniforme de trabajo, hizo señas a un coche que no dudó en detenerse.


Repito: la violencia en el transporte tiene que acabar.